¿Has vuelto de la peluquería con el flequillo de tus sueños, solo para que el viento y la humedad de las islas jueguen con él a los dos días? Mantener unflequillo impecable en Canarias, con nuestro clima tan particular, puede parecer una batalla constante. Pero la buena noticia es que, con los cuidados adecuados y el asesoramiento profesional correcto, puedes lucirlo perfecto cada día. Un flequillo bien elegido y mantenido es el accesorio que transforma cualquier look, enmarcando el rostro y añadiendo un toque de personalidad instantáneo.
¿Por qué seguir apostando por el flequillo?
La versatilidad es su mayor virtud. Un flequillo puede suavizar rasgos, rejuvenecer la expresión o aportar ese punto de misterio que tanto buscamos. Más allá de una moda pasajera, se ha consolidado como un elemento estructural en muchos cortes. Funciona en melenas largas, bob cuts o pixies, demostrando que no es solo un complemento, sino una parte fundamental del estilo. La clave para que funcione está en escoger el tipo que mejor se adapte a tu tipo de rostro, textura de cabello y, no menos importante, a tu estilo de vida. Un buen profesional en una de las muchas peluquerías en Santa Cruz o en el resto del archipiélago puede guiarte hacia la elección perfecta.
Encuentra el flequillo que mejor encaja con tu rostro
No todos los flequillos valen para todos. La forma de tu cara es el mapa que guía la decisión.
- Rostro redondo: Los flequillos laterales o asimétricos ayudan a crear ángulos y alargar visualmente la cara. Evita los flequillos rectos y demasiado densos, que pueden redondearla aún más.
- Rostro cuadrado: Los flequillos suaves y con textura, ligeramente desfilados, suavizan la mandíbula. Un flequillo corto y ondulado también puede desviar la atención hacia los pómulos.
- Rostro ovalado: ¡Tienes suerte! Casi cualquier estilo de flequillo te favorece. Puedes permitirte experimentar con los más densos y rectos o con los más laterales y desenfadados.
- Rostro alargado: Los flequillos rectos y ceñidos ayudan a acortar visualmente el rostro. También son una gran opción los flequillos tipo “cortina”, que abren el look hacia los lados.
Si dudas, la mejor opción es consultar con un experto. Descubre peluquerías en Tenerife donde te asesoren para elegir el flequillo ideal para ti.
Los errores más comunes (y cómo evitarlos)
Cometer fallos con el flequillo es más habitual de lo que crees. Identificarlos es el primer paso para solucionarlos.
- Cortártelo tú misma: La desesperación por arreglar esas dos puntas que sobresalen puede llevarte a un desastre. El flequillo requiere precisión y ángulos específicos. Déjalo siempre en manos de un profesional.
- Lavarlo en exceso: El flequillo se ensucia antes que el resto del cabello porque está en contacto con la frente. Lavarlo a diario puede resecarlo. Una alternativa es usar un champú en seco en raíz los días que no laves el cabello completo.
- No protegerlo del calor: Aplicar calor con la plancha o el secador sin un protector térmico es una sentencia para que se quiebre y pierda vitalidad. Nunca te saltes este paso.
- Peinarlo siempre de la misma manera: Generar una raya en el mismo sitio día tras día puede hacer que el cabello se acostumbre y se abra, dejando de tener cuerpo. Cambia la dirección de vez en cuando.
- Olvidar los recortes: Un flequillo crece rápido y pierde su forma en cuestión de semanas. Programar recortes cada 3 o 4 semanas es esencial para mantenerlo definido.
Trucos de estilista para domar tu flequillo cada día
Los profesionales tienen sus secretos para que todo luzca perfecto. Apunta estos consejos accionables.
- Secado dirigido: Al secar, dirige las mechas hacia el lado contrario al que vas a peinarlas finalmente. Así conseguirás más volumen en la raíz cuando las lleves a su posición.
- El rodillo es tu aliado: Para dar la curva perfecta a un flequillo cortina, enrolla las mechas centrales en un rodillo mediano mientras se enfría el cabello después del secado. Quedará una onda natural preciosa.
- Texturiza, no engrases: Si tu flequillo es fino y se aplasta, evita los productos pesados. Un spray de texturización o una gota mínima de aceite capilar aplicada solo en las puntas dará el efecto deseado sin restar volumen.
- La técnica del cepillo redondo: Para un flequillo recto y pulido, sécalo con un cepillo redondo. Enrolla el flequillo hacia dentro y aplica el aire caliente desde arriba hacia abajo, dejando que se enfríe por completo antes de soltarlo.
- ¿Flequillo graso? Un poco de polvo matificante o maquillaje en polvo aplicado con una brocha grande en la raíz absorbe el exceso de sebo al instante.
Para perfeccionar tu técnica, nada como aprender de los mejores. Encuentra tu peluquería de confianza y no dudes en preguntar todos tus trucos.
Un caso práctico: Laura y su flequillo en Santa Cruz
Imagina a Laura, vive en Santa Cruz de Tenerife y trabaja cerca del mar. Adora su nuevo flequillo cortina, pero la brisa marina constante lo desordena. Su solución fue visitar una de las peluquerías recomendadas en la ciudad para un recorte que adaptara el estilo a su día a día. Le desfiló ligeramente las puntas para restar peso y le recomendó un spray fijador ligero para aplicar en raíz los días de viento. Ahora, su flequillo aguanta impecable desde la oficina hasta un paseo por Teresitas, demostrando que con el consejo profesional adecuado, cualquier estilo es posible en Canarias.
Mitos vs. Realidades sobre el flequillo
- Mito: «El flequillo hace que te salgan granos en la frente». Realidad: No es el flequillo en sí, sino la suciedad y los productos que acumula. Mantenerlo limpio y despejar la frente por la noche lo previene.
- Mito: «Si tienes el cabello muy rizado, no puedes llevar flequillo». Realidad: ¡Falso! Solo necesita un corte específico que respete la forma de la onda o el rizo, normalmente más largo de lo que parece para que al encogerse quede en su sitio.
- Mito: «Cortarse flequillo es un compromiso de años». Realidad: Muchos flequillos, como los cortina o los asimétricos, se integran de forma natural en el cabello cuando crecen, facilitando la transición si te cansas de él.
- Mito: «Es el peinado más low maintenance». Realidad: Quizás sea el mayor mito. Requiere lavados más frecuentes, recortes regulares y un peinado casi diario para lucir perfecto.
Preguntas frecuentes
¿Con qué frecuencia debo recortar mi flequillo?
Para mantener la forma ideal, se recomienda un recorte cada 3 o 4 semanas. El cabello crece, en promedio, entre 1 y 1,5 centímetros al mes, lo que basta para desdibujar por completo el estilo original.
¿Puedo ponerme flequillo si tengo entradas?
Sí, pero con matices. Un estilista profesional puede diseñar un flequillo que ocupe visualmente el espacio de la entrada, jugando con la densidad y la dirección del cabello para crear un efecto de mayor volumen. Los flequillos desfilados y texturizados suelen funcionar muy bien.
¿Cómo protejo mi flequillo del agua de mar y la piscina?
La clave es la prevención. Antes de bañarte, aplica una generosa cantidad de acondicionador sin aclarado o un aceite capilar ligero. Actuará como una barrera protectora. Tras el baño, enjuágalo siempre con agua dulce lo antes posible.
Mi flequillo se aplasta muy rápido, ¿qué hago?
Opta por productos de styling en raíz que aporten volumen, como espumas ligeras o sprays de textura. Evita aplicar acondicionador o mascarillas en la raíz del flequillo. Un corte en capas también puede ayudar a dar ligereza y movimiento.
Llevar flequillo es una declaración de estilo que, lejos de ser un capricho, es una decisión que puede realzar tu look de manera increíble. Requiere cierto compromiso de mantenimiento, pero los resultados bien valen la pena. Conocer sus secretos y contar con el apoyo de un buen profesional es la fórmula infalible para lucirlo con confianza bajo el sol canario.












